|
Abelisaurus
"Reptil de
Abel". Su nombre es
debido a la región donde
se encontró de la
Patagonia, Argentina.
Todo lo que sabemos de
él se debe a un único
cráneo descubierto en
1980. No se encontró
ningún otro hueso, pero
los científicos han
reconstruido el aspecto
del carnívoro.
Era más largo que un
cocodrilo y pesaba casi
tanto como un
rinoceronte, el
equivalente a un par de
toneladas. Era más alto
que una portería de
fútbol y caminaba sobre
sus dos musculosas patas
traseras. Era capaz de
moverse muy rápidamente
en distancias cortas
pata atacar. Al igual
que el
Carnotaurus, con
el que seguramente
estaba emparentado, sus
patas delanteras eran
pequeñas y le nacían muy
cerca de los hombros.
Usaba sus garras para
acuchillar la carne de
sus presas. En su
alargado cráneo
presentaba una gran
abertura que daba
ligereza a la cabeza, en
relación con su tamaño,
lo cual le permitía al
dinosaurio moverla más
fácilmente.
Podía hundir sus dientes
curvos y afilados en sus
víctimas y con un tirón
de cabeza desgarrar su
carne. Observando el
interior de las enormes
mandíbulas, vemos que
sus víctimas tenían
pocas oportunidades de
escapar. Medía unos 6.5
meros de largo. Vivió
hace unos 80 millones de
años, a finales del
período Cretácico.
|