Anatotitan:
"Pato Gigante" es un
género de dinosaurio
ornitópodo hadrosáurido,
que vivió a finales del
período Cretácico
Superior, hace
aproximadamente 70 y 65
millones de años, en el
Maastrichtiano, en lo que
hoy es Norteamérica.Medía hasta 12 metros de
longitud y 4 de altura.
En las fértiles tierras
bajas donde vivía había
montones de sabrosos
matorrales. Las marismas
y los ríos abundaban en
la región, pero prefería
buscar su alimento en
tierra firme.
Era tan
pesado como un
rinoceronte, equivalente
a 2 o 3 toneladas.
Debido a su tamaño era
demasiado lento para
vencer a los rápidos
carnívoros a la carrera,
por lo que posiblemente
se zambullía en aguas
poco profundas para
escapar. Los dedos de
sus patas delanteras
estaban unidos por una
membrana formada de
piel. Parecía llevar
mitones, y en el agua
usaba las patas
delanteras como
aletas. Con su ancho pico
sin dientes, podía
recoger grandes bocados
de comida. Cortaba las
ramas duras con el borde
del pico córneo, afilado
como el de las tortugas.
En la zona posterior de
su boca, hasta mil
fuertes dientes le
ayudaban a masticar las
ramas y piñas
ablandándolas lo
suficiente para
engullirlas.
A
diferencia de otros
hadrosáuridos, no tenía
cresta en la cabeza. Su
hocico comprendía la
mitad de la longitud del
rostro aplanado. Tenía
pequeños dientes en
forma de rombo. Por sí
solos parecían débiles y
quebradizos, pero en el
interior de su boca
había cientos de estos
pequeños dientes pegados
unos a otros por una
especie de cemento óseo. Así se creaba una vasta
superficie irregular que
actuaba como una piedra
de molino para triturar
las plantas. Como el Hadrosáurido
Anatosaurus
carecía de cresta
tubular en el cráneo. En
cambio, tenía una
especie de bolsas a los
lados de la cara. Es
posible que pudiera
hincharlas como hace el
elefante marino con las
partes blandas de su
hocico. El resultado era
probablemente un fuerte
bramido que ahuyentaba a
los intrusos. Algunos
hadrosáuridos tenían
pliegues de piel que
podían hincharse como
globos.
Otros tenían crestas
tubulares huecas, que
normalmente se
comunicaban con las
fosas nasales y el
dinosaurio podía emitir
sonidos o llamadas a
mayor volumen. Quizá lo
hacía para desanimar a
los rivales, o fuera su
manera de saludarse.
Pasaba la mayor parte
del tiempo en tierra
firme, y no siempre
podía zambullirse a
tiempo a tiempo en el
agua para huir de los
depredadores, pero
empleaba sus
desarrollados sentidos
para anticiparse al
peligro. Tenía ojos
grandes y probablemente
divisaría a un
depredador al acecho
desde cierta distancia.
También utilizaba su
agudo oído como
dispositivo de alarma.
Algunos científicos
creen que este y otros hadrosáuridos poseían
también un buen olfato.
Quizá buscaba seguridad
en la compañía de otros,
hay pruebas de que este
y otros hadrosáuridos se
desplazaban en grupos.
Estudiando las pisadas y
la dirección de las
huellas, los científicos
han descubierto que un
gran número de
individuos del mismo
grupo se desplazaba a la
vez. Probablemente, no
abandonaría
voluntariamente la
seguridad del rebaño. |