Los primeros
cohetes
Desde los antiguos chinos,
que inventaron la pólvora,
se hacen experimentos con
cohetes. La primera noticia
que se tiene de su uso es
del año 1232, en China,
donde fue inventada la
pólvora.
Inicialmente se
desarrollaron cohetes
específicamente destinados
para uso militar,
normalmente conocidos como
misiles balísticos
intercontinentales.
Pero
fueron Pedro Paulet (Perú),
Robert Hutchings Goddard
(EE.UU.), Konstantin
Tsiolkovsky (Rusia) y
Hermann Julius Oberth
(Alemania) los pioneros en
la concepción de cohetes.
Estos científicos hicieron
que la ciencia astronáutica
diese sus primeros pasos.
Pedro Paulet diseñó y
construyó el primer motor
cohete en 1897. El motor
pesaba 2.5 kilogramos, tenía
un empuje de 200 libras,
experimentaba 300
explosiones por minuto y
estaba impulsado por
combustible de propelente
líquido; un componente
formado por peróxido de
nitrógeno y gasolina.
En 1902 Konstantin
Tsiolkovsky diseñó una nave
a retropropulsión para
viajes interplanetarios
guiándose en los diseños y
el prototipo denominado
Autobólido que en 1895 había
diseñado Pedro Paulet
Mostajo. Así mismo en 1912,
el profesor estadounidense
Robert Hutchings y el
científico alemán Hermann
Julius Oberth (en 1923)
perfeccionaron sus motores
experimentales en base a la
concepción inicial de Paulet.
Robert Hutchings fue más
lejos y construyó diversos
cohetes pequeños. Se
especializó en concebir y
construir cohetes impulsados
por combustible líquido.
Varios de sus proyectos
presentaban conceptos que
hasta hoy son usados en los
modernos cohetes, como por
ejemplo la estabilización
del vuelo con el uso de
giroscopios. El proyecto de
los modernos cohetes le debe
mucho a estos precursores.
El principio de
funcionamiento del motor del
cohete se basa en la tercera
ley de Newton, la ley de la
acción y reacción, que dice
que "a toda acción le
corresponde una reacción,
con la misma intensidad,
misma dirección y sentido
contrarios". Así, el cohete
se desplazará hacia arriba
como reacción a la presión
ejercida por los gases en
combustión en la cámara de
combustión del motor. Por
eso este tipo de motor se
llama de propulsión a
reacción.
La carrera espacial
La
carrera espacial fue una
competición informal entre
Estados Unidos y la Unión
Soviética que duró
aproximadamente desde 1957 a
1975. Supuso el esfuerzo
paralelo entre ambos países
de explorar el espacio
exterior con satélites
artificiales, de enviar
humanos al espacio y de
posar a un ser humano en la
Luna.
Históricamente, la
exploración espacial comenzó
con el lanzamiento del
satélite artificial Sputnik
por la URSS el 4 de octubre
de 1957, en el Cosmódromo de
Baikonur (base de
lanzamiento de cohetes de la
URSS), en Tyuratam, en
Kazajistán. Este
acontecimiento provocó una
carrera espacial por la
conquista del espacio entre
la URSS y los Estados Unidos
que culminó con la llegada
del hombre a la Luna.
El primer ser vivo en el
espacio no fue un hombre,
sino la perra rusa Laika.
Llegó al espacio en 1957 a
bordo de la nave espacial
Sputnik II, y murió cuatro
días después, debido al
calor en la reentrada.
Yuri Gagarin (1934 - 1968)
fue el primer hombre en el
espacio, en un vuelo orbital
de 48 minutos, a bordo de la
nave Vostok 1. El vuelo de
Gagarin se efectuó el 12 de
abril de 1961. En este vuelo
dijo la famosa frase: "La
Tierra es azul".
La primera mujer en el
espacio fue la rusa
Valentina Tereshkova (1937 -
1999), que el 16 de junio de
1963 dio 46 vueltas
alrededor de la Tierra a
bordo de la nave Vostok VI.
En un famoso discurso en
1961, John F. Kennedy lanzó
el desafío de "enviar
hombres a la Luna y traerlos
a salvo" antes de que la
década terminara.
En 1975, las naves Apollo 18
y la soviética Soyuz 19
realizaron un acoplamiento
en el espacio, en la primera
misión conjunta de la NASA
(agencia espacial de los
EE.UU.) y de la Agencia
Espacial soviética.
Más tarde, con la caída del
comunismo, esta cooperación
entre los dos países se
intensificaría y acabarían
participando juntos en la
construcción de la Estación
Espacial Internacional.